El 8 de diciembre de 1977 arribaban a la Isla de la Juventud diecinueve estudiantes de la especialidad de Artes Dramáticas de la Escuela Nacional de Arte, con el objetivo de constituir allí el primer grupo de Teatro Juvenil. Para lograrlo debieron enfrentar dificultades de todo tipo, las más agudas estaban dentro de ellos mismos.
Algunos abandonaron la empresa en los primeros momentos, otros dudaron y los demás permanecieron. ¿Cómo fueron estos momentos? ¿Cuáles los conflictos? ¿Quiénes se fueron y por qué? ¿Qué motivó la permanencia de los otros?
El proceso que da origen a este colectivo teatral invita a la reflexión en más de un momento. Por una parte, la de ellos es la historia de muchos jóvenes en nuestro país, y por otra, la formación de un colectivo es una de las dinámicas más complejas e importantes en la construcción de la sociedad socialista.